Josué 4

1 Josué, hijo de Nun, despachó desde Sitim secretamente a dos espías. Les dijo: «¡Vayan! Observen bien el terreno y la ciudad de Jericó». Después de recorrer su camino, entraron en casa de una prostituta que se llamaba Rahab; allí pasaron la noche. Cuando toda la nación terminó de atravesar, Yahvé dijo a Josué: Cuando toda la nación terminó de atravesar, Yahvé dijo a Josué:

2 Le avisaron al rey de Jericó: «Unos hombres israelitas llegaron aquí, han venido para observar el terreno». «Elijan entre ustedes a doce hombres, uno por tribu. «Elijan entre ustedes a doce hombres, uno por tribu.

3 Entonces el rey de Jericó mandó a decir a Rahab: «Haz que salgan esos hombres que se han alojado en tu casa, pues han venido para informarse de nuestro territorio». Les dirán que tomen doce piedras de en medio del Jordán y las lleven al lugar donde pasarán la noche; allí las depositarán». Les dirán que tomen doce piedras de en medio del Jordán y las lleven al lugar donde pasarán la noche; allí las depositarán».

4 Pero la mujer escondió a los hombres y respondió: «Esos hombres que llegaron a mi casa Josué reunió a los doce hombres que habían escogido entre los israelitas, uno por cada tribu, Josué reunió a los doce hombres que habían escogido entre los israelitas, uno por cada tribu,

5 se fueron al caer la noche, cuando se cierra la puerta de la ciudad, y no sé para dónde partieron. Si ustedes salen inmediatamente en su persecución, tal vez los atrapen». y les dijo: «Vayan al medio del Jordán y échese cada uno una piedra sobre su hombro, según el número de las tribus de Israel. y les dijo: «Vayan al medio del Jordán y échese cada uno una piedra sobre su hombro, según el número de las tribus de Israel.

6 En realidad, los había hecho subir a su terraza y los había escondido bajo unos atados de lino que tenía allí. Serán para ustedes una señal, cuando mañana sus hijos les pregunten: ¿Qué significan para ustedes esas piedras? Serán para ustedes una señal, cuando mañana sus hijos les pregunten: ¿Qué significan para ustedes esas piedras?

7 La gente se lanzó en su persecución en dirección al Jordán, hacia el lado de los vados, y apenas salieron, se cerró la puerta de la ciudad. Entonces les responderán: Las aguas del Jordán se separaron ante el Arca de la Alianza de Yavé cuando ésta atravesó el Jordán. Esas piedras serán para siempre un recuerdo para los israelitas». Entonces les responderán: Las aguas del Jordán se separaron ante el Arca de la Alianza de Yavé cuando ésta atravesó el Jordán. Esas piedras serán para siempre un recuerdo para los israelitas».

8 Todavía no se habían acostado los dos hombres, cuando ella los fue a ver en la terraza. Los israelitas hicieron pues como Josué les había ordenado. Tomaron doce piedras del cauce del Jordán, como Yavé se lo había dicho a Josué, según el número de las tribus de Israel y las transportaron para depositarlas en el lugar donde se detendrían. Los israelitas hicieron pues como Josué les había ordenado. Tomaron doce piedras del cauce del Jordán, como Yavé se lo había dicho a Josué, según el número de las tribus de Israel y las transportaron para depositarlas en el lugar donde se detendrían.

9 Les dijo: «Sé que Yavé les ha entregado este país; han sembrado el pánico en medio de nosotros y toda la gente de este país está atemorizada con ustedes. Josué hizo que se erigieran doce piedras en el lecho del Jordán, en el lugar donde se detuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza, y están allí todavía. Josué hizo que se erigieran doce piedras en el lecho del Jordán, en el lugar donde se detuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza, y están allí todavía.

10 Nos han dicho de qué manera Yavé secó ante ustedes el mar de los Juncos cuando salían de Egipto, y lo que ustedes hicieron a los dos reyes de los amoreos al otro lado del Jordán, a Sijón y a Og, a los que condenaron al anatema. Los sacerdotes que llevaban el Arca, estuvieron detenidos en medio del Jordán hasta que hubo dicho al pueblo todo lo que Yavé había ordenado. Luego, todo el pueblo se apresuró en atravesar. Los sacerdotes que llevaban el Arca, estuvieron detenidos en medio del Jordán hasta que hubo dicho al pueblo todo lo que Yavé había ordenado. Luego, todo el pueblo se apresuró en atravesar.

11 Cuando lo supimos se nos paró el corazón y al verlos acercarse todo el mundo está ahora lleno de miedo, porque Yavé, su Dios, es Dios tanto arriba en los cielos como abajo en la tierra. Cuando todo el pueblo hubo atravesado, el Arca de Yavé pasó y los sacerdotes se colocaron de nuevo a la cabeza del pueblo. 7 Yavé dijo a Josué: «Hoy día te voy a engrandecer en presencia de todo Israel y sabrán que estoy contigo, así como estuve con Moisés. 8 Y tú darás esta orden a los sacerdotes que transportan el Arca de la Alianza: Apenas lleguen a orillas del caudal del Jordán, se detendrán en el Jordán. 9 Josué se dirigió a los israelitas: «¡Acérquense y escuchen las palabras de Yavé su Dios! 10 Ustedes van a tener aquí la prueba de que el Dios vivo está en medio de ustedes y que por ustedes despojará a los cananeos, a los hititas, los jeveos, los fereceos, los guirgaceos, los amoreos y los jebuseos. El Arca de la Alianza del Señor de toda la tierra va ahora a atravesar delante de ustedes el Jordán. Cuando todo el pueblo hubo atravesado, el Arca de Yavé pasó y los sacerdotes se colocaron de nuevo a la cabeza del pueblo.

12 Pero ya que les he hecho un favor, júrenme por Yavé que también ustedes harán un favor a la casa de mi padre, Escojan doce hombres, uno para cada una de las tribus de Israel. Conforme a lo que Moisés había mandado, la tribu de Rubén, la de Gad y la media tribu de Manasés se pusieron armados al frente de los israelitas.

13 y dejen que vivan mi padre, mi madre, mis hermanos, mis hermanas y todo lo que les pertenece. Líbrennos de la muerte». Y apenas la planta de los pies de los sacerdotes que transportan el Arca de Yavé, el Señor de toda la tierra, haya tocado las aguas del Jordán, las aguas del Jordán que vienen de río arriba se detendrán». Eran más o menos cuarenta mil hombres que formaban la vanguardia de Yavé y que avanzaban hacia las llanuras de Jericó.

14 Los hombres respondieron: «Te lo juramos por nuestras propias cabezas; con tal que tú no reveles nuestra conversación, te trataremos con bondad y fidelidad cuando Yavé nos entregue este país». Cuando el pueblo levantó sus tiendas para atravesar el Jordán, los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza se pusieron a la cabeza del pueblo. Ese día Yavé engrandeció a Josué a los ojos de todo Israel y se le temió como se había temido a Moisés durante toda su vida.

15 Los ayudó a bajar por la ventana, porque su casa estaba construida junto a la muralla. Era el tiempo de la cosecha y el Jordán desbordaba por todas sus orillas. Pues bien, apenas llegaron al Jordán los que llevaban el Arca, y apenas tocaron el agua los pies de los sacerdotes que transportaban el Arca, Yavé dijo a Josué:

16 Les dijo: «Huyan a los cerros para que no los encuentren los que los persiguen. Quédense allí escondidos tres días, hasta que regresen los que los persiguen, luego sigan su camino». el caudal que bajaba de arriba se detuvo y se amontonó a una gran distancia, a la altura de Adán, el pueblo vecino de Sartán. Durante ese tiempo, las aguas que bajaban al mar de la Araba, el Mar Salado, se derramaron porque habían sido cortadas, de tal manera que el pueblo atravesó frente a Jericó. «Ordena a los sacerdotes que llevan el Arca del Testimonio que salgan del Jordán».

17 Los hombres le dijeron: «Respetaremos el juramento que te hemos hecho. Los sacerdotes que transportaban el Arca de la Alianza de Yavé se mantuvieron inmóviles en seco, en medio del Jordán, hasta que la nación terminó de atravesarlo. Israel pasó por un camino seco. Josué ordenó pues a los sacerdotes: «¡Salgan del Jordán!»

18 Cuando entremos en este territorio, amarrarás este cordón de hilo rojo a la ventana por donde nos hiciste bajar. Reunirás junto a ti, en tu casa, a tu padre, tu madre, tus hermanos y a toda la familia de tu padre. Pues bien, cuando los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza de Yahvé salieron del Jordán y cuando tocaron sus pies tierra firme, las aguas del Jordán volvieron a su lugar y desbordaron por ambas orillas como en los días anteriores.

19 Si alguno de entre ellos abre la puerta y sale de la casa, será responsable de su muerte y nosotros quedaremos libres, pero si los nuestros ponen la mano encima de cualquiera que esté contigo en tu casa, nosotros seremos responsables. Era el diez del primer mes; el pueblo subió del Jordán e instaló su campamento en Guilgal, al oriente de Jericó.

20 Pero no cuentes a nadie nuestro acuerdo, porque si no quedaremos libres del juramento que acabamos de hacer». Josué ordenó que se erigieran en Guilgal las doce piedras que se habían tomado en el Jordán.

21 Les dijo: «Que sea como acaban de decírmelo». Los despidió y se fueron; luego amarró el cordón rojo a su ventana. Luego dijo a los israelitas: «Cuando mañana sus hijos les pregunten qué hacen estas piedras aquí,

22 Los hombres al salir se dirigieron a los cerros. Allí estuvieron tres días mientras los que los perseguían buscaban a lo largo del camino, sin encontrar nada. ustedes les responderán: Esto es porque Israel atravesó el Jordán en seco.

23 Los dos hombres entonces bajaron de los cerros y atravesaron el Jordán. Se presentaron luego a Josué, hijo de Nun, y le contaron toda su aventura. Yahvé dejó en seco el lecho del Jordán ante nosotros cuando lo atravesamos, lo mismo que dejó en seco el mar de los Juncos para que lo atravesemos.

24 Y añadieron: «Yahvé ha puesto todo ese país en nuestras manos; todos los habitantes de ese país están asustados con nosotros». ¡Sepan, pues, todos los pueblos de la tierra, cuán poderosa es la mano de Yahvé, y teman siempre a Yahvé nuestro Dios!»