Josué 3

1 Después de la muerte de Moisés, Yavé habló a Josué, hijo de Nun, el ayudante de Moisés. Le dijo: Josué se levantó muy de madrugada. Partieron de Sitim y llegaron a orillas del Jordán; allí pasaron la noche esperando atravesarlo. Josué se levantó muy de madrugada. Partieron de Sitim y llegaron a orillas del Jordán; allí pasaron la noche esperando atravesarlo.

2 «Moisés, mi servidor, ha muerto. Tú, ahora, atraviesa junto con todo el pueblo el Jordán y pasa a la tierra que daré a los israelitas. Al cabo de tres días, los escribas recorrieron el campamento, Al cabo de tres días, los escribas recorrieron el campamento,

3 Como se lo dije a Moisés, les daré cualquier lugar que pise tu pie, y dieron al pueblo estas instrucciones: «Apenas vean el Arca de la Alianza de Yavé su Dios y a los sacerdotes levitas que la transportan, dejarán el lugar donde están y y dieron al pueblo estas instrucciones: «Apenas vean el Arca de la Alianza de Yavé su Dios y a los sacerdotes levitas que la transportan, dejarán el lugar donde están y

4 esto es, desde ese desierto hasta el Gran Río, el río Eufrates. Todo el territorio desde los hititas al Gran Mar hacia el lado del sol poniente será su tierra.

5 Mientras vivas, nadie podrá resistirte. Estaré contigo así como estuve con Moisés, no te olvidaré ni te abandonaré jamás. Josué dijo al pueblo: «Santifíquense, porque mañana Yavé hará cosas prodigiosas en medio de ustedes». Josué dijo al pueblo: «Santifíquense, porque mañana Yavé hará cosas prodigiosas en medio de ustedes».

6 ¡Sé valiente y ten ánimo! Tú harás que este pueblo tome posesión del país que juré darles a sus padres. Y a los sacerdotes les dijo: «Tomen el Arca de la Alianza y colóquense a la cabeza del pueblo». Levantaron pues el Arca de la Alianza y se pusieron al frente del pueblo. Y a los sacerdotes les dijo: «Tomen el Arca de la Alianza y colóquense a la cabeza del pueblo». Levantaron pues el Arca de la Alianza y se pusieron al frente del pueblo.

7 ¡Sé valiente y ten ánimo! Trata de observar en todos sus puntos la ley que te dio mi servidor Moisés. No te apartes ni a la derecha ni a la izquierda, y tendrás éxito por donde vayas. La gente se lanzó en su persecución en dirección al Jordán, hacia el lado de los vados, y apenas salieron, se cerró la puerta de la ciudad. Yavé dijo a Josué: «Hoy día te voy a engrandecer en presencia de todo Israel y sabrán que estoy contigo, así como estuve con Moisés.

8 Releerás constantemente este libro de la Ley. Lo meditarás día y noche para que actúes en todo según lo que allí está escrito: de ese modo llevarás a cabo tus proyectos y tendrás éxito. Todavía no se habían acostado los dos hombres, cuando ella los fue a ver en la terraza. Y tú darás esta orden a los sacerdotes que transportan el Arca de la Alianza: Apenas lleguen a orillas del caudal del Jordán, se detendrán en el Jordán.

9 Esta es mi orden: Sé valiente y ten ánimo; no tiembles ni tengas miedo; Yavé tu Dios está contigo adonde quiera que tú vayas». Les dijo: «Sé que Yavé les ha entregado este país; han sembrado el pánico en medio de nosotros y toda la gente de este país está atemorizada con ustedes. Josué se dirigió a los israelitas: «¡Acérquense y escuchen las palabras de Yavé su Dios!

10 Josué dio esta orden a los escribas del pueblo: Nos han dicho de qué manera Yavé secó ante ustedes el mar de los Juncos cuando salían de Egipto, y lo que ustedes hicieron a los dos reyes de los amoreos al otro lado del Jordán, a Sijón y a Og, a los que condenaron al anatema. Ustedes van a tener aquí la prueba de que el Dios vivo está en medio de ustedes y que por ustedes despojará a los cananeos, a los hititas, los jeveos, los fereceos, los guirgaceos, los amoreos y los jebuseos.

11 «Recorran el campamento y den al pueblo estas instrucciones: Preparen sus provisiones, porque en tres días más van a atravesar el Jordán para ir a conquistar el país que les dará Yavé su Dios». Cuando lo supimos se nos paró el corazón y al verlos acercarse todo el mundo está ahora lleno de miedo, porque Yavé, su Dios, es Dios tanto arriba en los cielos como abajo en la tierra. El Arca de la Alianza del Señor de toda la tierra va ahora a atravesar delante de ustedes el Jordán.

12 Josué se dirigió luego a la tribu de Rubén, a la de Gad y a la media tribu de Manasés: Pero ya que les he hecho un favor, júrenme por Yavé que también ustedes harán un favor a la casa de mi padre, Escojan doce hombres, uno para cada una de las tribus de Israel.

13 «Acuérdense de lo que Moisés, el servidor de Yavé, les mandó: Yavé su Dios, dijo, les ha dado este territorio para que sea el descanso de ustedes. y dejen que vivan mi padre, mi madre, mis hermanos, mis hermanas y todo lo que les pertenece. Líbrennos de la muerte». Y apenas la planta de los pies de los sacerdotes que transportan el Arca de Yavé, el Señor de toda la tierra, haya tocado las aguas del Jordán, las aguas del Jordán que vienen de río arriba se detendrán».

14 Pero van a dejar a sus mujeres, a sus niños, y a sus rebaños en este territorio que Moisés les dio a este lado del Jordán, y pasarán armados delante de sus hermanos. Todos ustedes, que son guerreros valientes, los ayudarán Los hombres respondieron: «Te lo juramos por nuestras propias cabezas; con tal que tú no reveles nuestra conversación, te trataremos con bondad y fidelidad cuando Yavé nos entregue este país». Cuando el pueblo levantó sus tiendas para atravesar el Jordán, los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza se pusieron a la cabeza del pueblo.

15 hasta que Yavé haya dado a sus hermanos el descanso así como lo hizo con ustedes, y hasta que tomen posesión también del territorio que Yavé les asignó. Entonces volverán ustedes a las tierras que les tocaron, es decir, al territorio que les dio Moisés, a este lado del Jordán, hacia el lado del sol naciente». Los ayudó a bajar por la ventana, porque su casa estaba construida junto a la muralla. Era el tiempo de la cosecha y el Jordán desbordaba por todas sus orillas. Pues bien, apenas llegaron al Jordán los que llevaban el Arca, y apenas tocaron el agua los pies de los sacerdotes que transportaban el Arca,

16 Le respondieron a Josué: «Haremos todo lo que nos mandes e iremos adonde quieras enviarnos. Les dijo: «Huyan a los cerros para que no los encuentren los que los persiguen. Quédense allí escondidos tres días, hasta que regresen los que los persiguen, luego sigan su camino». el caudal que bajaba de arriba se detuvo y se amontonó a una gran distancia, a la altura de Adán, el pueblo vecino de Sartán. Durante ese tiempo, las aguas que bajaban al mar de la Araba, el Mar Salado, se derramaron porque habían sido cortadas, de tal manera que el pueblo atravesó frente a Jericó.

17 Te obedeceremos en todo igual como obedecimos a Moisés. Y ojalá Yavé tu Dios esté contigo así como estuvo con Moisés. Los hombres le dijeron: «Respetaremos el juramento que te hemos hecho. Los sacerdotes que transportaban el Arca de la Alianza de Yavé se mantuvieron inmóviles en seco, en medio del Jordán, hasta que la nación terminó de atravesarlo. Israel pasó por un camino seco.

18 Aquel que no te obedezca ni haga caso de lo que tú mandes será reo de muerte; en cuanto a ti, sé valiente y manténte firme». Cuando entremos en este territorio, amarrarás este cordón de hilo rojo a la ventana por donde nos hiciste bajar. Reunirás junto a ti, en tu casa, a tu padre, tu madre, tus hermanos y a toda la familia de tu padre.

19 Si alguno de entre ellos abre la puerta y sale de la casa, será responsable de su muerte y nosotros quedaremos libres, pero si los nuestros ponen la mano encima de cualquiera que esté contigo en tu casa, nosotros seremos responsables.

20 Pero no cuentes a nadie nuestro acuerdo, porque si no quedaremos libres del juramento que acabamos de hacer».

21 Les dijo: «Que sea como acaban de decírmelo». Los despidió y se fueron; luego amarró el cordón rojo a su ventana.

22 Los hombres al salir se dirigieron a los cerros. Allí estuvieron tres días mientras los que los perseguían buscaban a lo largo del camino, sin encontrar nada.

23 Los dos hombres entonces bajaron de los cerros y atravesaron el Jordán. Se presentaron luego a Josué, hijo de Nun, y le contaron toda su aventura.

24 Y añadieron: «Yahvé ha puesto todo ese país en nuestras manos; todos los habitantes de ese país están asustados con nosotros».