Salmos 83

2 Oh Dios, no descanses, no te calles; oh Dios, no te quedes impasible

3 cuando tus enemigos hacen estruendo y los que te odian levantan la cabeza.

4 Traman un complot contra tu pueblo, conspiran contra tus protegidos.

5 «Vengan, dicen, no sean más nación, y que nadie recuerde el nombre de Israel».

6 Se pusieron todos de acuerdo, sellaron una alianza contra ti:

7 los clanes de Edom y de Ismael, los de Moab y los hijos de Agar,

8 los de Guebal, Amón y de Amalec, los filisteos y la gente de Tiro;

9 hasta los de Asur se unieron a ellos y prestaron su fuerza a los hijos de Lot.

10 Haz que corran la suerte de Madián, de Sísera y Jabín en el valle de Cisón,

11 que fueron exterminados junto a Endor, y de abono sirvieron a la tierra.

12 Trata a sus príncipes como a Oreb y a Zeeb, y como a Zebaj y Salmuna a sus capitanes,

13 que habían dicho: «Nosotros conquistaremos los dominios de Dios».

14 Dios mío, trátalos como un torbellino, como paja llevada por el viento;

15 como incendio que arrasa con el bosque, como fuego que corre por los montes;

16 así persíguelos con tu tormenta y llénalos de terror con tu huracán.

17 Cúbreles la cara de vergüenza, tal vez así, Señor, busquen tu nombre.

18 Que se confundan y espanten para siempre, que sean humillados y perezcan.

19 Sepan que sólo tú te llamas Señor, y eres Altísimo en toda la tierra.