Salmos 70

2 Dígnate, oh Dios, librarme; apresúrate, Señor, en socorrerme.

3 Queden avergonzados y humillados los que buscan mi muerte. Que retrocedan, confundidos, los que se alegran con mi desgracia.

4 Que se escondan de vergüenza los que dicen: «¡Esta vez lo pillamos!»

5 Pero que en ti se alegren y regocijen todos los que te buscan; y los que esperan tu salvación repetirán: «¡El Señor ha sido grande!»

6 Tú ves cuán pobre soy y desdichado, oh Dios, ven a salvarme. ¡Tú eres mi socorro, mi liberador, Señor, no tardes más!