Salmos 20
2 Los cielos cuentan la gloria del Señor, proclama el firmamento la obra de sus manos. Señor, tu fuerza regocija al rey: ¡cómo se alegra si tú lo haces triunfar!
3 Un día al siguiente le pasa el mensaje y una noche a la otra se lo hace saber. Le has cumplido sus más caros deseos, no le has negado lo que te pedía.
4 No hay discursos ni palabras ni voces que se escuchen, Tú le presentas buenas bendiciones, con oro fino coronas su cabeza.
5 mas por todo el orbe se capta su ritmo, y el mensaje llega hasta el fin del mundo. La vida que te pidió, tú se la diste: largos días, muchos y muchos años.
6 Al sol le fijó una tienda en lontananza, de allí sale muy alegre, como un esposo que deja su alcoba, como atleta a correr su carrera. Debido a tu favor, será muy famoso, derramas sobre él honor y majestad.
7 Sale de un extremo de los cielos y en su vuelta, que alcanza al otro extremo, no hay nada que se escape a su calor. Has puesto sobre él bendiciones eternas, tú lo haces feliz con tu presencia.
8 La ley del Señor es perfecta, es remedio para el alma, toda declaración del Señor es cierta y da al sencillo la sabiduría. El rey confía en el Señor, el favor del Altísimo lo hace inquebrantable.
9 Las ordenanzas del Señor son rectas y para el corazón son alegría. Los mandamientos del Señor son claros y son luz para los ojos. Tu mano encontrará a tus adversarios, tu diestra encontrará a los que te odian;
10 El temor del Señor es un diamante, que dura para siempre; los juicios del Señor son verdad, y todos por igual se verifican. los dejarás, en cuanto te presentes, como si estuvieran en un horno. El Señor, en su ira, se los engullirá y un fuego los devorará.
11 Arrancarás de la tierra sus frutos y su semilla de entre los hombres.
12 Si contra ti traman algún mal, o meditan un plan, no se la podrán.
13 Pues tú harás que te den vuelta la espalda y contra ellos dispararás tus flechas.
14 ¡Señor, levántate, muestra tu poder y cantaremos con salmos tus proezas!