Salmos 136
1 Alaben el nombre del Señor, alábenlo servidores del Señor, Den gracias al Señor, porque él es bueno, porque su amor perdura para siempre.
2 que sirven en la casa del Señor, en los atrios de la casa de nuestro Dios. Den gracias al que es Dios de los dioses, porque su amor perdura para siempre.
3 Alaben al Señor porque él es bueno cántenle a su nombre porque es delicioso. Den gracias al Señor de los señores, porque su amor perdura para siempre.
4 Porque el Señor se escogió a Jacob, a Israel, para que fuera su propiedad. Al único que ha hecho maravillas, porque su amor perdura para siempre.
5 Yo sé que el Señor es grande, que nuestro Señor supera a todos los dioses. Al que con sabiduría hizo los cielos, porque su amor perdura para siempre.
6 Todo lo que quiere lo hace el Señor, en los cielos y en la tierra, en los océanos y en todos los mares. Al que puso la tierra sobre las aguas, porque su amor perdura para siempre.
7 Del confín de la tierra hace subir las nubes, produce con relámpagos la lluvia, saca de sus depósitos el viento. Al que creó las grandes luminarias, porque su amor perdura para siempre.
8 Hirió a los primogénitos de Egipto, a los hombres igual que a los ganados. Al sol para que gobierne el día, porque su amor perdura para siempre.
9 Envió señales y prodigios en medio de ti, Egipto, en contra del Faraón y de todos sus siervos. La luna y las estrellas para que manden la noche, porque su amor perdura para siempre.
10 A numerosas naciones les pegó y dio muerte a reyes poderosos: Al que hirió a Egipto en sus primogénitos, porque su amor perdura para siempre.
11 a Sijón, rey de los amorreos, a Og, rey de Basán, y a todos los reyes de Canaán. Y a Israel lo sacó de en medio de ellos, porque su amor perdura para siempre.
12 Y su tierra la entregó en herencia, en herencia a su pueblo de Israel. Con mano fuerte y brazo levantado, porque su amor perdura para siempre.
13 Señor, tu nombre dura para siempre, y tu recuerdo por generaciones. Al que separó en dos el Mar de Juncos, porque su amor perdura para siempre.
14 Pues el Señor hará justicia a su pueblo, y se apiadará de sus servidores. Y condujo a Israel por medio de él, porque su amor perdura para siempre.
15 De oro y plata son los ídolos de las naciones, obra de las manos de los hombres; Allí tumbó a Faraón y a su ejército, porque su amor perdura para siempre.
16 tienen boca y no hablan, ojos, pero no ven; Al que guió a su pueblo en el desierto, porque su amor perdura para siempre.
17 tienen orejas, pero no oyen, ni siquiera un suspiro hay en su boca. Al que aplastó a reyes poderosos, porque su amor perdura para siempre.
18 Que sean como ellos sus autores y todos los que en ellos se confían. Y dio muerte a monarcas respetables, porque su amor perdura para siempre.
19 Casa de Israel, bendigan al Señor, casa de Aarón, bendigan al Señor, A Sijón, rey de los Amorreos, porque su amor perdura para siempre.
20 casa de Leví, bendigan al Señor, los que temen al Señor, que lo bendigan. Y a Og, rey de Basán, porque su amor perdura para siempre.
21 Bendito sea el Señor desde Sión, él, que reside en Jerusalén. ¡Aleluya! Y traspasó sus tierras como herencia, porque su amor perdura para siempre.
22 Como herencia a Israel, su servidor, porque su amor perdura para siempre.
23 Se acordó de nosotros en nuestro abatimiento, porque su amor perdura para siempre.
24 Y nos libró de nuestros opresores, porque su amor perdura para siempre.
25 El da su pan a todo ser carnal, porque su amor perdura para siempre.
26 Den gracias al que es Dios de los cielos, porque su amor perdura para siempre.