Salmos 108

2 ¡Oh Dios, listo está mi corazón, quiero cantar, quiero tocar para ti con todo mi corazón!

3 Despierten, arpa y cítara, despertaré a la aurora.

4 Te alabaré, Señor, entre los pueblos, tocaré para ti en las provincias,

5 pues tu amor va más allá de los cielos y tu verdad alcanza hasta las nubes.

6 Oh Dios, muéstrate por encima de los cielos, que brille tu gloria sobre toda la tierra.

7 ¡Que sean liberados tus muy amados. Sálvanos con tu diestra y respóndenos!

8 Dios habló desde su santuario: «Estoy en forma, repartiré Siquem y lotearé el valle de Sucot.

9 Mío es Galaad, mío Manasés, Efraín es el casco para mi cabeza, y Judá, mi bastón de mando.

10 Moab es la vasija en que me lavo, sobre Edom arrojo mi sandalia, contra Filistea lanzo el grito de victoria».

11 ¿Quién me llevará a la ciudad fuerte, quién me guiará hasta Edom?

12 Sólo tú, oh Dios; pero nos has rechazado y ya no sales más con nuestras tropas.

13 Danos tu ayuda contra el opresor, pues la ayuda humana es ilusoria.

14 ¡Con Dios maravillas obtendremos y él pisoteará a nuestros adversarios!